Categories
🐱 Gatos

Mi primer gato

Se llamaba Lucho, o se llama, no lo sé exactamente, quizás aún vive y se mudó a Gatolandia, nunca sabré. Lo más probable es que haya muerto, aunque me ponga un poco triste admitirlo. Sobre la muerte, normalmente le tenemos pánico a la idea de la muerte. En el caso de mi gato Lucho, es un recordatorio de una vida de gato que hubo en algún momento, en algún lugar y que causó mucha felicidad a varias personas, dentro de esas yo. Quisiera pensar que el gato Lucho fue feliz mientras era nuestro gato y nosotros fuimos de él. 


Muerte, esa palabra que casi nadie quiere oír y que constantemente negamos…, razones hay para no enfrentar su concepto. Personalmente, y como todos, le temo a la muerte. ¡Por supuesto que le temo! Como la mayoría de personas, como por ejemplo “Mi Mino” estaba petrificado sólo de escuchar esa palabra. “Moisés, no hables de esas cosas que no me gustan”, dice mi hermana mientras pone cara de molesta, bueno, es un poco redundante porque ella siempre parece que está molesta. 

Me perdí, pero les decía que fuimos muy felices con Lucho. Era un buen gato. Hacía todo lo que hacía un buen gato. ¿Qué se supone que es lo que hace un buen gato? La respuesta es “Nada.”. Un buen gato, o al menos uno que se respete, no hace absolutamente nada; ni siquiera cazar ratones. Las personas con mucha frecuencia suelen referirse a los gatos como “vagos, perezosos y lambucios”. La verdad es que sólo están haciendo su trabajo, ¡Un excelente trabajo! El trabajo de un gato: nada. 

Carlos José Ramirez Vázquez “Lucho” era un gato amarillo tirando a anaranjado, ¡Muy hermoso, por cierto! En cuanto a tamaño, no era tan grande ni tan pequeño. Era un poco más grande que el promedio. Era inteligente, astuto, tranquilo, cariñoso y leal. Además era miedoso jajaja. No lo culpo, la calle es dura, hay muchos “Tiguere que te quieren lanzar”, me refiero a otros gatos más grandes que buscaban o querían pegarle. 

Carlos José Ramirez Vázquez “Lucho”, ese era su nombre de pila. ¡Sí, se llamaba igual que Carlos! Valentina se lo puso jajajaja,  

Lucho me acompañó durante mi periodo en la universidad, sobre todo en tantas madrugadas en donde tenía que quedarme despierto estudiando o terminando algún trabajo. Me ayudaba bastante en mis estudios con sólo acompañarme. No tenía que hacerlo, porque después de todo ¡Los gatos no tienen que hacer nada! 

Otras cosas que hacía Lucho era dormir en el bolso de Marcos que usaba para ir a la universidad, de hecho tengo un meme sobre eso. Siempre dormía allí. Era extremadamente gracioso. 

Lucho vivió toda su vida como un buen gato, haciendo nada. Sólo violaba su contrato de gato para acompañarme, pero nunca lo delaté ante su supervisor. Ahora ya el contrato expiró, no habrían represalias. Estuvo varios años años con nosotros, no tantos como nos hubiera gustado. 

Un día, Lucho se fue y no volvió más. “But it’s all over”.

Nos vemos en Gatolandia, Lucho. 

Esperen…, olvidé contarles algo. ¿Les dije que Luchó mantuvo el récord de más premios “Gato del Mes” mientras vivió con nosotros? ¡Siempre lo ganaba! ¡El Cristiano Ronaldo (o Messi, si prefieres) de los gatos! 

See you space, Cowboy Bebop. 👋

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *